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Manual de usuario WORDPRESS

¿Qué es una entrada y como se puede crear?

Las entradas de WordPress son el elemento de información más básico de este CMS. Para entendernos, una entrada es la pieza de contenido más básica que puedes generar en tu web, una entrada puede darse a conocer como un post, un artículo, es la forma más fácil para añadir contenidos para un proyecto online.

Como crear una entrada:

En la pagina principal se ve un menú en el lado izquierdo de nuestra pantalla

Se visualiza el menú de entradas, la primera opción que encontramos es Todas las entradas. En ella, encontrarás todas las publicaciones realizadas, ordenadas por fecha, de la más reciente a la más antigua. A su vez, este panel de todas las entradas te da la posibilidad de editar o eliminar aquellas entradas que ya hayas publicado.

La opción de Añadir entrada, presente tanto en el menú de navegación izquierdo como en la parte superior del panel de Todas las entradas te permite añadir una nueva entrada. Al hacer click sobre dicho botón, se carga una página de edición de entradas en blanco para que puedas agregar nuevos contenidos.

La siguiente opción del menú izquierdo de navegación son las Categorías. En el panel de Categorías puedes establecer las que podríamos denominar las secciones en las que se divide tu contenido. En este punto es importante que pienses en cómo divide su contenido un periódico o revista digital. Utilizan una serie de secciones para categorizarlo.

La opción ‘Categorías’ te permite establecer las secciones en las que se dividen tus contenidos.

Pues bien, las categorías te permiten hacer esto mismo. Si te fijas, en mi blog hay cinco categorías principales: Marketing Online, WordPress, WooCommerce, Herramientas y Tutoriales. Cada una de estas categorías gira sobre una temática concreta. Independientemente del aspecto del marketing online que trate, todo lo relacionado con esta disciplina se agrupa bajo la misma categoría.

Por lo tanto, las categorías de tu blog deberían ser algo que pienses con antelación a la creación del contenido. Del mismo modo, se deberían mantener estables a lo largo del tiempo. Es decir, no deberías añadir categorías a lo loco. Ya que, si no, los usuarios no tendrán claro las temáticas sobre las que estás hablando en tu blog.

Por último, las Etiquetas. Este segundo sistema de filtrado de contenidos te permite agrupar tus entradas. ¿Cómo? Por temas o topics que tienen relación entre sí. Por ejemplo, dentro de mi categoría de Marketing Online, puedo tener posts que hablen de email marketing o posicionamiento SEO… Cada uno de estos temas pueden ser una etiqueta por sí misma.

Medios en WordPress

En WordPress se entiende por elemento multimedia, que se almacena en la biblioteca de medios, cualquier archivo que se carga en la web o que se puede descargar desde un enlace.

En la mayoría de los casos estos medios se refieren a las imágenes que se cargarán en páginas, entradas, plugins y widgets.

Además de las imágenes, podremos tener otros elementos multimedia que se muestren en la web como vídeos o archivos de audio.

También podremos tener otros medios no visibles de forma directa en la web, pero que se podrán descargar o abrir desde un enlace, como un archivo pdf, un zip o un documento de Word.

Gestionar la biblioteca de medios de WordPress

Todos estos elementos se pueden gestionar desde la biblioteca de medios de WordPress. Para acceder a ella hay que ir en la administración de WordPress a Medios > Biblioteca.

Nos encontraremos una página donde se mostrarán todos los elementos multimedia que hayamos agregado en nuestro WordPress hasta ese momento: imágenes, vídeos, archivos de audio, otros archivos, etc.

Para las imágenes veremos una vista en miniatura, mientras que para el resto de elementos simplemente se mostrará un icono relacionado con el tipo de archivo.

Visualizamos en la parte superior de la biblioteca de medios veremos una barra con la que podremos aplicar varios filtros a los elementos que aquí se muestran.

Aqui veremos información adicional para cada medio añadido, como el usuario que lo ha subido, el elemento de la web (página, entrada, widget, etc.) con el que está asociado, si es que tiene alguno, los comentarios asociados y la fecha en la que se subió.

En la columna Subido a, que indica el elemento de la web donde se ha añadido el elemento multimedia, veremos también enlaces para adjuntar el elemento o separarlo, aunque normalmente esto no es necesario hacerlo, ya que se realiza de forma automática. Por ejemplo, cuando asociamos una imagen a una entrada.

Colocando el cursor de ratón sobre cualquier elemento veremos que se muestran enlaces con los que podremos editarlo, borrarlo permanentemente o ver una vista previa.

Continuando con el repaso de la barra superior de filtros, pulsando sobre el segundo icono volveremos a la vista de cuadrícula.

A su derecha veremos una lista desplegable donde podremos filtrar por el tipo de elemento multimedia u otras propiedades: imágenes, audio, vídeo, elementos sin adjuntar o elementos subidos por el usuario con el que estemos conectados.

A continuación, veremos un nuevo listado con el que podremos filtrar los elementos que se muestran por mes y año de subida.

Con el botón Selección múltiple se entrará en un modo de edición con el que podremos seleccionar varios elementos para su borrado.

Para ello, una vez pulsado el botón anterior simplemente tendremos que pulsar sobre los elementos a borrar y, una vez hecho, pulsar en el botón Borrar permanentemente.

Por último, dispondremos de un buscador donde podremos localizar los elementos multimedia por su título.

Editar elementos multimedia en WordPress

Para editar un elemento multimedia simplemente tendremos que pulsar sobre él, si estamos en la vista de cuadrícula, o en el enlace Editar, si estamos en la vista de lista.

Dependiendo del tipo de medio editado, los parámetros a configurar pueden variar.

Editar imágenes

Cuando editamos una imagen nos encontraremos con una página donde veremos una vista previa de la misma y varios parámetros a configurar.

Vamos a repasar estos parámetros que se muestran en la parte derecha.

  • Texto alternativo: se corresponde con la etiqueta alt de la imagen, y sería el texto que se muestra cuando colocamos el cursor del ratón sobre una imagen. Es importarte añadir este dato, ya que se tendrá en cuenta para temas de SEO (posicionamiento de la web en buscadores).
  • Título: por defecto mostrará el nombre que tenía la imagen subida. Se puede cambiar, aunque no se usará en la carga de la imagen.
  • Leyenda: este texto se mostrará en el pie de la imagen cuando la añadamos en una página o entrada.
  • Descripción: un texto donde podemos añadir información sobre la imagen. En ocasiones viene cargado con el propio archivo. Se puede dejar vacío, ya que tampoco se usa al mostrarla en WordPress.

Tanto el valor del texto alternativo como la leyenda los podremos cambiar en el momento de añadir la imagen en una página o entrada, como revisaremos más adelante.

Debajo veremos el usuario que ha subido la imagen y el enlace con el que cargaría la misma, por si queremos usarlo para añadirla de forma manual.

Por último, tenemos 3 enlaces:

  • Ver página de adjuntos: muestra la vista de la página que se carga cuando enlazamos una imagen con su elemento multimedia.
  • Editar más detalles: carga una vista parecida a la vemos en esta página, aunque mostrando algo más de información, como el formato de la imagen, el espacio en disco que ocupa y sus dimensiones.
  • Borrar permanentemente: elimina la imagen.

Debajo de la imagen veremos un botón Editar imagen con el que podremos cambiar su aspecto.

En la nueva página que se carga dispondremos de un editor básico con el que podremos aplicar cambios en el diseño de la imagen.

En la parte superior izquierda veremos una serie de iconos. De izquierda a derecha realizan las siguientes acciones:

Recorta la imagen. Pulsando sobre él la imagen entrará en modo de recorte, donde podremos seleccionar la parte de la imagen que queremos mantener. Pulsando una segunda vez se produce el recortado dejando la imagen resultante.

  • Rota la imagen 90º a la izquierda.
  • Rota la imagen 90º a la derecha.
  • Voltea la imagen verticalmente.
  • Voltea la imagen horizontalmente, es decir, realiza un efecto espejo.

En la parte derecha veremos varias opciones más de transformación de la imagen.

Por una parte podremos escalar la imagen para reducir o aumentar su tamaño (normalmente lo primero).

Modificando uno de los valores, ancho o alto, veremos que el otro valor se ajusta de forma automática para mantener la relación de aspecto. Finalmente se pulsa en el botón Escala para aplicar los cambios.

En el apartado Recortar imagen dispondremos de más opciones para recortar la imagen a nuestro gusto.

Por una parte podremos elegir la relación de aspecto que tendrá el área de recorte. Por ejemplo, si ponemos una relación 1:1 el área de recorte será cuadrada.

Para recortar simplemente tendremos que pulsar sobre la imagen, y sin soltar el botón de ratón, arrastrar el cursor para marcar el área a recortar.

En los campos Selección veremos el ancho y alto de la nueva imagen resultante.

Por último, tenemos varios selectores donde podremos elegir para que imágenes queremos aplicar los cambios: todos los tamaños, solo la miniatura, o todas las imágenes excepto la miniatura.

Recuerda que cuando se sube una imagen en WordPress se generan varias versiones de la misma en diversos tamaños, que serán utilizadas en función de dónde se carguen.

Para tener más información sobre esto te recomiendo revisar nuestro tutorial sobre los ajustes de medios de WordPress.

Una vez que hayamos acabado de aplicar los cambios en la imagen tendremos que pulsar en el botón Guardar, o en el botón Cancelar si queremos dejar la imagen como estaba.

Insertar contenidos multimedia en páginas y entradas de WordPress

Una vez que hemos repasado cómo subir y gestionar los medios en WordPress vamos a ver cómo podemos incluir estos contenidos dentro de las páginas y entradas de WordPress.

Para ello utilizaremos el editor Gutenberg que incluye WordPress para la edición de los artículos. Si no estás familiarizado con su uso te recomiendo revisar nuestro tutorial sobre el manejo del editor Gutenberg.

Para cada tipo de elemento multimedia dispondremos de un bloque para su inserción en el contenido: Imagen, Audio, Vídeo y Archivo. Todos ellos se encuentran en el grupo Bloques comunes.

Insertar imágenes

Una vez añadido el bloque Imagen al contenido se mostrará una caja donde podremos seleccionar la imagen de la biblioteca de medios, subir la nueva imagen en ese momento o insertar a través de una url externa.

Como puedes ver, tanto para las imágenes como para otros archivos multimedia disponemos de la opción de realizar la subida en el momento en el que los vayamos a utilizar. Este uso es muy habitual.

Una vez seleccionada o subida la imagen podremos configurar la forma en la que se mostrará.

Aunque hemos visto como trabajar con distintos tipos de archivos multimedia en WordPress en la mayor parte de las ocasiones trabajaremos únicamente con imágenes.

Antes de empezar a subir imágenes es conveniente que tengamos una configuración correcta de los medios. Te recomiendo revisar el tutorial sobre los ajustes de Medios de nuestro blog donde se explica esto.

También es muy importante que las imágenes que subamos tengan el tamaño y la calidad adecuadas.

Por ejemplo, si vas a subir una imagen que se va a mostrar con un ancho máximo de 1000 píxeles, ese deberá ser el ancho máximo de la imagen original. Para imágenes que se muestran ocupando el 100% del ancho de la ventana del navegador no conviene pasarse con su tamaño, que no debería superar los 2000 píxeles, para evitar que ocupe demasiado espacio.

Puedes cambiar el tamaño de la imagen a subir con cualquier editor o herramienta online, o incluso con el editor de imágenes de WordPress que hemos visto antes.

Respecto a la calidad, este también será un aspecto que deberemos tener en cuenta a la hora de subir las imágenes.

Cuanta más calidad tenga una imagen más espacio en disco ocupará y, con ello, más tiempo tardará en cargar, lo que puede ser perjudicial tanto a nivel de experiencia de usuario como de SEO.

En muchos casos, una calidad excesiva no es apreciable a simple vista respecto a calidades inferiores, por lo que no tiene sentido usar calidades muy altas a menos que tengamos una página específica, como una empresa de servicios fotográficos.

Ideas creativas para la creación de portadas

Moodboard

Moodboard es la expresión inglesa de lo que llamamos en Español muro de inspiración. Así que si tienes en mente algún proyecto en mente te aconsejamos hacer un moodboard.

Un moodboard es una herramienta gracias a la cual conseguirás tener las ideas muy claras para avanzar o arrancar un proyecto. No sólo porque a veces queremos explicar a alguien el proyecto sino que para nosotras mismas, tener esta herramienta nos ayudará a no perdernos mientras avanza el proyecto. Es una herramienta e incluso podemos decir que casi es un prototipo, como el primer bocado de lo que va a ser tu proyecto. Es también un excelente método para filtrar tus ideas.

Además, te permite desarrollar tu creatividad alrededor de un tema, alrededor de un concepto gracias al cual llega la inspiración y claridad.

Se usan ideas claras como:

Usar los colores como énfasis.

Los colores enfatizan y crean puntos focales en las composiciones, resaltando también ciertos elementos a tu elección. En la foto en blanco y negro que se ve en este ejemplo, el uso del rojo como color enfatizado llama nuestra atención sobre el destello de color.

El rojo es un color poderoso, y en este diseño particular sentimos la pasión de este color brillante que se eleva a través de la página, e incluso encaja a la perfección con el título. Piensa en los significados que tienen los diferentes colores y en cómo presentar uno enfatizado en tu diseño puede respaldar la historia.

Capta la atención del lector con contrastes.

El contraste fija dos colores opuestos entre sí para crear un mensaje claro. Negro contra blanco, claro frente a oscuro, etc. Al hacerlo, los diseños contrastantes enfatizan la luz, que naturalmente atrae nuestra atención hacia lo que sea. Aquí, vemos un contraste en juego donde el área blanca capta nuestra atención en el centro de la página negra, lo que indica que es el punto principal de la portada. Si tu libro está escrito para manifestar un mensaje, considera usar un fuerte contraste para comunicarlo.

Haz elecciones atrevidas con la tipografía.

La tipografía es una herramienta de diseño llamativa, y puede ser tan artística e impactante como las imágenes. Puedes jugar con las curvas y formas de las letras para crear un espacio negativo interesante o comunicar emociones a través de un tipo de letra específico. Nos gusta cómo esta portada encarna el tema de la tipografía llenando la portada con texto. Puedes usar el tipo de letra para enfatizar un punto cambiando el tipo, color, forma, tamaño o ubicación.

Elige tipos de letra escrita a mano.

A veces, los libros se escriben desde una perspectiva en primera persona, como diarios, narraciones o confesiones. Proporciona una vista previa de esta relación íntima con el narrador mediante el uso de la escritura a mano en la portada. Por ejemplo, podrías presentar una caligrafía agradable y fluida si tu libro es una pieza de época, o garabatos ligeramente maníacos si tu historia es más un thriller.

Sé creativo con la composición

Permítete la oportunidad de experimentar con el diseño de la composición, lo que significa, ser creativo con el lugar donde colocas cada cosa en la página. No hay una forma estándar de diseñar la portada de tu libro, así que experimenta diferentes vías para hacer que tu diseño sea tan único como el contenido que hay en su interior.

En este caso nos encanta el sencillo truco del ejemplo, colocando el título en un cuadro de texto directamente sobre los ojos del hombre, ya que mantiene su secreto como informante. Por supuesto, también lo hace su gesto, así como la iluminación de solo la mitad de su rostro. No hace falta decir que no se necesita mucho para hacer una elección estilística convincente. El objetivo es crear algo que se destaque y hable por tu libro.

Transmite el tono del libro a través de la portada.

La portada de un libro es una forma de atraer al lector a tu historia. Al igual que mirar a través de un ojo de la cerradura, un lector puede obtener una pequeña pista sobre el tono general de la historia que hay en el interior. Aquí, el diseño está comunicando un tema muy específico sobre el interior del libro.

El código binario alude al título, Code Breaker, y hace que el autor y el título se coloquen en el código, todo escrito en una tipografía de computadora retro que realmente encaja con el tema. Piensa en cómo puedes seleccionar tu diseño e imágenes para que tus lectores conozcan el tono solo a través de la portada.

Presenta imágenes convincentes y cautivadoras.

Ficción o no ficción, cualquier tipo de libro merece tener una portada fascinante. Una portada que captará la atención del lector, despertará su curiosidad e inspirará a abrir el libro y a sumergirse en él. Esta deliciosa foto nos ha llamado la atención, y estamos interesados en descubrir si la historia en el interior es tan deliciosa como la imagen de portada nos sugiere. Cuando se trata de imágenes, explora opciones como fotos, ilustraciones o incluso composiciones con Photoshop para crear una portada fantástica.

Usa imágenes como énfasis.

Puedes optar por un enfoque más simple mientras sigues utilizando imágenes. Una imagen no necesita ocupar toda la portada y, de hecho, puede servir bastante bien como complemento del diseño general. Aquí, tenemos el papel despegado para revelar el título del libro. Si bien el documento es gráficamente interesante, simplemente nos lleva a leer el título del libro como el punto focal, en lugar de centrarnos en las imágenes. Explora con formas en las que puedas entrelazar texto e imágenes para conseguir un mejor diseño de portada.

Elige imágenes que de referencia que impacten en tu audiencia.

Como dice el viejo refrán, una foto vale más que 1000 palabras. Las imágenes pueden comunicar emociones o sentimientos a veces mucho más que cualquier palabra, así que explora qué tipo de imágenes pueden hablar por ti en tu panfleto. Este ejemplo es impactante para una audiencia que se preocupa por el diseño y la arquitectura, ya que esta escalera está recortada de una manera que representa la proporción áurea, una herramienta importante en el arte. Conoce a tu audiencia y elige una imagen que llame su atención y que también hable por lo que contiene el libro.

Introduce iconos y gráficos como imágenes.

Hay muchas formas de imágenes. Las fotografías son una, así como ilustraciones, pinturas, gráficos e incluso iconos. Cada medio tiene sus propios puntos fuertes en la comunicación de ciertos mensajes, pero hablemos en este caso de iconos y gráficos.

Estas opciones de imágenes digitales funcionan bien para crear diseños modernos y minimalistas, y su tamaño y color se pueden ajustar fácilmente para obtener consistencia. Echa un vistazo al libro Pensamiento de Robot: toda la portada tiene cuatro iconos y una silueta, que cuando se agregan junto con el título y el autor, crea una composición increíble y pinta una imagen clara de lo que el libro ofrece.

Usa gráficos para hacer referencia a las imágenes.

Una red de mentiras es una frase de uso común, y también el título del libro que vemos aquí. Si el diseñador hubiera elegido usar telarañas, ¿funcionaría el diseño tan bien como ahora? Lo más probable es que las telarañas nos hagan pensar en Halloween o algo espeluznante.

Pero en cambio, usando líneas minimalistas para representar una verdadera telaraña, nosotros, como lectores, entendemos claramente que estamos hablando de telarañas en el contexto de las ideas.

Diseña algo sencillo y directo.

No necesitas abrumar a tus lectores con un diseño sobrecargado y lleno de elementos. Poner en la portada todo lo que está dentro del libro frustra el propósito. Simplemente ofrece a tus lectores lo que necesitan saber en la portada, intrigándoles lo suficiente para abrir el libro y saber más. Esta cubierta lo hace simple con una composición mínima. Tener el título en la esquina inferior es una opción estilística, apropiada para un libro de diseño. Recuerda que el espacio negativo es tan impactante como cualquier otro elemento de diseño.

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